Ruta de senderismo “El Abrigo de los Pastores”

 

Desde hace varios años, por iniciativa del autor de estas líneas y gracias al Excmo. Ayuntamiento de Monterde de Albarracín en la persona de su alcalde Luis Aspas, estamos embarcados en una dinámica de promoción y realización de rutas de senderismo que afectan a nuestro término municipal. Tenemos proyectadas cinco rutas circulares, es decir, con inicio y finalización en el propio pueblo. Cuatro de ellas (cuyo proyecto ya está aprobado y su finalización se prevé para el verano del año 2006) estarán ubicadas por la zona del extenso monte sabinar de Monterde de Albarracín y en función de las características geográficas y biológicas del mismo.  En este punto no conviene olvidar, que en la actualidad se trata del sabinar más extenso de la Sierra de Albarracín con unas 14.000 hectáreas, estando protegido por las autoridades comunitarias europeas mediante la figura del LIC.   

Además, hay que contar con otra ruta que es la que nos ocupa en estas páginas y cuyas diferencias más notables respecto a las anteriores, estriba tanto en el tipo de vegetación característica, como en los diferentes usos de las explotaciones ganaderas realizadas desde siglos atrás y que son visibles durante el trayecto, siendo eso precisamente lo que posibilita un recorrido único y excepcional. Gracias al aporte realizado por la Comarca de la Sierra de Albarracín en la primavera del año 2005, la empresa Guías Gúdar inició los trabajos de acondicionamiento de la ruta de senderismo “Abrigo de los pastores”, estando prácticamente finalizada en la actualidad y siendo perfectamente operativa a partir de la primavera del año próximo.         

Esta ruta tiene una duración aproximada de entre 5 y 6 horas, dependiendo no ya tanto del ritmo de la marcha sino de las paradas que se realicen a lo largo del trayecto. En dicho itinerario pretendemos que los excursionistas tengan constancia, gracias a la elaboración de unos trípticos explicativos, de la variedad paisajística existente, en la cual incluimos el monte sabinar en el primero y último tramo de la ruta, abarcando además densas formaciones del bosque de pinos durante dos tercios del recorrido (aproximadamente el tramo central de la ruta). Además, se incluye en los mencionados folletos la extensísima y variada fauna que es posible encontrar, desde corzos, gamos, ciervos y jabalíes hasta zorros, tejones, ardillas, liebres, conejos y un largo etcétera entre otros muchos mamíferos; mientras que en las aves son frecuentes diferentes tipos de águilas, buitres, e innumerables especies de pájaros; y por último respecto a los lepidópteros, destaca la gran cantidad de familias  de mariposas  que se pueden encontrar a lo largo del trayecto. Sin embargo, a pesar de las innumerables formas de vida que podemos encontrar por todo el recorrido, lo que le proporciona una singularidad especial, es que a lo largo del mismo se puede apreciar la asociación existente entre la naturaleza y el uso que el hombre por estas tierras ha hecho de ella en su beneficio, como medio de vida y subsistencia: el pastoreo. (Fot. 1)     

Así pues, tal y como está prevista la marcha desde la localidad de Monterde, encontramos a unos dos kilómetros del pueblo los primeros chozos cerca del barranco de la Corraliza. Se trata de una serie de construcciones de piedra con planta oval o rectangular en forma de corral, estando cubiertos en una pequeña parte exclusivamente por ramajes. Después de subir el repecho hacia los llanos del Campillo, existe una cueva denominada con el mismo nombre, que ha sido recientemente restaurada para dejarla tal y como fue utilizada durante muchos años atrás por los pastores. Esta cueva tiene una abertura de entrada de unos 16 metros, y en la amplitud de su sala interior los pastores la acondicionaron con muros de piedra  y separaciones en dos espacios distintos, que proporcionaban en total una cabida aproximada de unas 500 ovejas. Desde aquí la ruta sigue hacia Valdemonterde para pasar cerca de la Majada de las cabras,  (Fot. 2) lugar donde todavía existen los restos de un chozo de gran tamaño donde antaño se cerraba la cabrada comunal del pueblo, así como dos chozos minúsculos utilizados exclusivamente como acomodo personal (debido a sus reducidas dimensiones tan solo podía ser usado como dormitorio) de los pastores cuando cuidaban los rebaños. De allí, la ruta se dirige a través de unos tres kilómetros en medio de un extenso y pintoresco pinar hacia un prado denominado Peñalamajada. (Fot. 3)     

Este prado situado en la parte alta de la Sierra al abrigo de un extenso roquedal y aproximadamente a unos 1600 metros de altura, era también lugar de destino de los rebaños de cabras del pueblo durante los periodos estivales. Siguiendo por la pinada y pasando por el camino del Borrocal, cruzaremos por una antigua cañada de trashumancia llamada de “Sierra Alta”, hoy en día en desuso, pero que desde el CECAL tenemos un proyecto de revitalización social junto al resto de las cañadas más importantes de la Sierra de Albarracín. Seguimos el camino de vuelta al pueblo por los límites del término municipal, en una zona denominada Broque que dispone de una panorámica excepcional (aunque en realidad las vistas fotográficas en espacios abiertos las podemos encontrar desde el Campillo hasta aquí mismo y son todas ellas realmente impresionantes) y la fuente de la Cruz que ha sido recientemente acondicionada y es una excelente área de descanso. Más adelante, nos encontramos con la paridera del Collado de la Sierra situada en la falda de una montaña protegida de los vientos del norte y que ha sido asimismo restaurada en parte, pudiendo ser utilizada en la actualidad como refugio de los caminantes. (Fot. 4).     

Las parideras (prácticamente es la única construcción pastoril que se utiliza en la actualidad) son amplios recintos rodeados con un muro de piedra, que disponen de un espacio interior cerrado de forma permanente con techumbre de teja donde se resguarda el ganado. Siguiendo el camino de la ruta hacia la zona denominada El Lavadero, pasamos por unos recintos en forma de apriscos que nos permiten apreciar las condiciones extremas y el duro trabajo realizado por los pastores de antaño. Estos refugios se construyeron aprovechando las oquedades existentes entre el suelo rocoso de la montaña, siendo rodeados por un muro de piedra a modo de corral y estando generalmente situados en zonas escarpadas que disponían de una única vía de acceso. Estas construcciones se diferenciaban de los chozos y las parideras entre otras cosas por la inexistencia de cualquier tipo de techumbre artificial, utilizando tan solo los huecos y salientes de las rocas y en todo caso, alguna cueva de reducidas dimensiones, como habitáculo provisional. En el camino hacia el pueblo encontramos varios de estos refugios, dos de ellos han sido restaurados y son los del tío Antón y especialmente el del tío Garrido, donde se puede apreciar los cimientos y distribución del espacio utilizado por el ganado y el habitáculo de los pastores. Desde allí y siguiendo por el camino de La Sierra, llegaremos al pueblo de Monterde pasando por la fuente de La Pinilla, última parada ocasional antes de finalizar el trayecto.   

En definitiva, con la ruta de senderismo “Abrigo de los pastores”, se puede gozar tanto de las vistas de un paisaje realmente impresionante, como –y lo que resulta más importante- de la existencia de los diferentes usos y construcciones que los pastores de Monterde de Albarracín utilizaron a lo largo de los siglos con la cabaña ganadera, apreciándose la forma de vida tan peculiar, dura y característica en esta zona de la Comarca de la Sierra de Albarracín. (Fot. 5).     

Autor: Pedro Saz Pérez   

 Galeria Fotográfica

Anuncios